Dieta Anticandida: errores que se cometen habitualmente y que entorpecen la curación

Dieta Anticandida: errores que se cometen habitualmente y que entorpecen la curación

Siempre recomiendo a mis pacientes que una vez ya en terapia eviten entrar en foros donde se habla del tratamiento de la candidiasis, pues suele haber gente que lleva con la dieta y el tratamiento mucho tiempo y no acaba de curarse del todo y esto da desesperanza. La candidiasis tiene muchos niveles de severidad y afecta a cada persona de manera muy diferente. Pero también puede pasar que la misma dieta anticándida se esté haciendo de manera desequilibrada y no contribuya a la curación.

 

Podemos encontrar fácilmente información sobre la dieta anticándida. Es una dieta que evita las harinas refinadas y los azúcares rápidos, reduce mucho la fruta, elimina fermentos y levaduras para luchar contra el organismo cándida que prolifera en el intestino. Este organismo se alimenta de azúcares y fermentos y le pueden afectar las levaduras.

 

Si decidimos empezar la dieta anticándida de manera estricta, ya sea con la ayuda de un terapeuta o por nuestra cuenta, podemos tender a simplemente eliminar este tipo de alimentos esperando poder “matar” la cándida de esta manera. Pero mucha gente se embarca en esta dieta sin saber cuándo la va a terminar pues la mejoría no siempre es tan rápida en ciertos casos sobre todo si hay errores en la forma de llevar a cabo la dieta. Hace falta también usar antifúngicos, pero sobre todo es necesario no pensar tanto en “matar” al hongo, como en cambiar el lugar donde habita.

 

Si solo nos enfocamos en matar de hambre al hongo cándida dejando de alimentarle con azúcares o fermentos, pero no cambiamos el ambiente donde habita va a poder volver fácilmente a invadir el intestino pues la cándida no es una infección, sino que somos nosotros los que permitimos que invada si no tenemos suficientes defensas intestinales o el pH intestinal no es el correcto.

 

Podemos usar el símil de una habitación de una casa llena de humedades donde crece moho; el moho no se muere matándolo sino secando y aireando la habitación para que la humedad desaparezca y el moho desaparezca también por sí solo. Esto mismo ocurre en el intestino, el pH intestinal debería ser ligeramente acido, entre 6.5 y 7.0 y esto genera unas condiciones intestinales que favorecen a flora beneficiosa y crean digamos un ambiente no húmedo intestinal. Normalmente la sangre, los órganos y tejidos del organismo deberían ser ligeramente alcalinos con un pH entre 7.3 y 7.45. Un pH ácido en los tejidos favorece que ocurra justo lo contrario en el intestino, que se genere un pH alcalino intestinal.

 

Es importante saber porqué aparecen los hongos en primer lugar. En muchos casos es por uso o abuso de antibióticos o medicamentos de corticoides o incluso de hormonas sintéticas. Pero también pueden aparecer por un exceso de estrés o una dieta muy desequilibrada y alta en azúcares. Tanto el exceso de estrés como de preocupaciones, así como una dieta desequilibrada, crean un exceso de acidez en el organismo y en consecuencia un pH intestinal no ácido.

 

En este caso tan importante es matar de hambre al hongo, como generar un ambiente alcalino en el organismo a la vez de una ligera acidez intestinal. Estos son los errores más comunes cuando se hace una dieta anticándida estricta centrándonos en los alimentos a eliminar y no tanto en hacer una dieta realmente terapéutica:

1.- Tomar un exceso de proteína animal, sobre todo de cerdo. El jamón ibérico y lomo están permitidos en una dieta anticándida, pero si abusamos de ellos podemos estar generando un pH incorrecto. Es mejor no abusar en general de la proteína animal, sobre todo las carnes, y no tomar jamón o lomo más de una vez en semana.

2.- No tomar nada de cereales. Igual que es cierto que no debemos abusar de los carbohidratos ni tomar harinas refinadas ni panes con una dieta anticándida, también es necesario que la dieta contenga fibra sobre todo la que aportan cereales como el arroz integral o el mijo. Estos cereales tienen un pH neutro, al revés que otro tipo de cereales y nos aportan fibra a la dieta. El mijo es muy alto en minerales y magnesio y el arroz integral ayuda a absorber toxinas del intestino y acelerar la depuración intestinal. No olvidemos que para eliminar el hongo hace falta estar yendo de vientre a diario y no estar estreñidos pues los hongos también se eliminan a través de las heces.

3.- Tomar café o té negro a diario, ambas bebidas son altamente acidificantes para el organismo. El café y el té alteran el sistema nervioso y contribuyen a un mayor estrés nutricional. Se pueden tomar en cambio té verde, te rooibos, te blanco o infusiones. Tampoco deberíamos tomar bebidas carbonatadas como coca cola, aunque sea coca cola light o zero, pues también alteran el sistema nervioso, contienen cafeína, son acidificantes y roban nutrientes.

4.- consumir alimentos muy procesados como pueden ser comidas muy preparadas, o tomar alimentos fritos tipo nachos de maíz a menudo. Estos alimentos teóricamente están permitidos en una dieta anticándida, pero son alimentos acidificantes y muy procesados, así como altos en sal.

5.- No tomar licuados y nada de frutas. La fruta se puede permitir en dosis bajas en una dieta anticándida, sobre todo frutas como manzana o pera, limón o bayas rojas (frambuesas, arándanos, moras, grosellas). Los licuados verdes a los que se puede añadir una manzana o un limón, ayudan a depurar el organismo y generan un pH correcto tanto intestinal como tisular, ya que son altamente alcalinizantes. Frutas como los arándanos tienen un alto poder antioxidante y ayudan a regenerar y proteger las mucosas vaginales.

 

 

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